Érase una vez

Pipa nació después de años trabajando en moda, aprendiendo, acertando… y equivocándonos también.

 

Queríamos crear algo nuestro: una tienda con identidad, donde elegir cada producto con cariño, descubrir marcas con alma y apostar por cosas bonitas, diferentes y, siempre que podemos, más respetuosas.

 

Un lugar en el que apetezca entrar, mirar, charlar y quedarse un rato. Aunque no compres nada.

 

Detrás de pipa estamos Vicente y Carmen. Y, por supuesto, Pipo, nuestro perrito de corazón de gominola, que nos prestó el nombre y el logo.

 

Seguimos aprendiendo y buscando cada día esa forma de hacer sentir bonito a nuestros clientes.

 

Eso que no sabemos definir pero cuando algo es “muy pipa” lo sabemos.

Érase una vez

Pipa nació después de años trabajando en moda, aprendiendo, acertando… y equivocándonos también.

 

Queríamos crear algo nuestro: una tienda con identidad, donde elegir cada producto con cariño, descubrir marcas con alma y apostar por cosas bonitas, diferentes y, siempre que podemos, más respetuosas.

 

Un lugar en el que apetezca entrar, mirar, charlar y quedarse un rato. Aunque no compres nada.

 

Detrás de pipa estamos Vicente y Carmen. Y, por supuesto, Pipo, nuestro perrito de corazón de gominola, que nos prestó el nombre y el logo.

 

Seguimos aprendiendo y buscando cada día esa forma de hacer sentir bonito a nuestros clientes.

 

Eso que no sabemos definir pero cuando algo es “muy pipa” lo sabemos.